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Verificar el buen funcionamiento de los sistemas de
refrigeración del motor. Nivel de líquido
refrigerante, estado del radiador, buen funcionamiento
del termostato y ventilador (poner atención
a los cables y contactos que conectan estos elementos).
Nunca coloques agua destilada ni mucho menos agua
de la llave. Los 4x4 funcionan a un régimen
de revoluciones bastante más elevado que los
automóviles convencionales. Por ello hay que
procurar un sistema de refrigeración en óptimas
condiciones. Usa siempre líquido refrigerante
y anticongelante para el radiador.
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Realizar una periódica revisión
de los fluidos de cajas y diferenciales, sobre todo
si pasas muy seguido por zonas de barro y vadeos.
Es preciso chequear la estructura rígida del
sistema de dirección y suspensión, fuelles
rotos de homocinéticas, pernos sueltos o cortados,
ya que en la última salida probablemente golpeamos
o sometimos el 4x4 a fuerzas extremas de tensión
y/o torsión por lo accidentado de los terrenos.
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No esperar hasta el último momento
para cambiar el aceite del motor, caja de cambios,
diferencial y dirección. Una buena opción
es cambiarlo cuando aún queden unos 500 Km
de vida útil del aceite. Revisa constantemente
los niveles.
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Chequear
el buen funcionamiento de los cubos y pulverizar con
WD40 (u otro elemento de mejor calidad). También
es bueno pulverizar el sistema eléctrico del
motor. Esto evitará que se mojen piezas claves
al realizar un vadeo.
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El
filtro del aire debe estar siempre sin polvo. Nunca
lo limpies con aire a presión ya que los micro
orificios se transforman en macro orificios permitiendo
más entrada de partículas de polvo a
los inyectores. Lo más recomendable es cambiarlo
periódicamente.
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Lavar
habitualmente el chasis y motor del vehículo.
Para este último, exige siempre que el lavado
sea realizado con agua caliente, de lo contrario el
brusco cambio de temperatura podría literalmente
quebrar el motor. Es recomendable aplicar pulverizado
en ambas zonas.
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Realiza
los chequeos que el fabricante de tu vehículo
recomienda y utiliza repuestos de buena calidad. Si
eres aficionado a la mecánica, pide asesoramiento
y ayuda a algún profesional... no hay duda
que nadie hará el trabajo con más dedicación
y cuidado que tú mismo, pero atención:
No improvises ni te pongas a hacer experimentos que
puedan costarte un desperfecto de gravedad.
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