|
Las
partes de un embrague
Los embragues de fricción están formados por
dos partes claramente diferenciadas: el disco de embrague
y el plato de presión. Este dispositivo está
formado por un disco de acero en el que por medio de unos
remaches van sujetos los forros, de tal manera que la cabeza
de los remaches van embutidas para que no rocen contra la
superficie del asiento del volante y en el plato de presión.
El disco de acero tiene unos cortes en su periferia formando
una especie de lengüetas que pueden doblarse en ambos
sentidos de giro por la inercia de la fricción. Para
amortiguar la inercia de contacto se colocan unos muelles
entre el disco de acero y el platillo. Para el accionamiento
del disco el árbol primario de la caja de cambios,
se incluye un manguito estriado. El plato o disco de presión
sirve de acoplamiento del conjunto al volante de inercia por
medio de un disco de fricción y va montado entre el
disco de fricción y la carcasa. Entre el disco de presión
y la carcasa van montados los elementos de presión
que pueden ser muelles helicoidales o un diafragma.
Estos elementos de presión han de estar dimensionados
de tal forma que al comprimir el disco de fricción
contra el volante, éste reciba todo el par motor, absorbiendo
el esfuerzo tangencial transmitido sin desplazamientos.
La maza de embrague es el conjunto formado por los siguientes
elementos: plato de presión, carcasa y mecanismos de
unión con la cubierta.
La próxima semana te daremos una serie de consejos
para alargar la vida útil de este vital elemento...
que suele fundirse luego de algunas salidas en Off Road.
|