EL EMBRAGUE (Segunda parte)
El embrague es uno de los componentes sujeto a las mayores exigencias en el funcionamiento de un vehículo; Sobre todo si es un 4x4, que trabaja a un régimen de revoluciones mucho más elevado.

Esta constante exigencia hace que su papel resulte fundamental en el funcionamiento de los automóviles. Por todo ello, estos integrantes mecánicos se deben utilizar y mantener con el debido cuidado para evitar desgastes prematuros. Un embrague puede durar muchos años o apenas unos kilómetros según sea el trato que reciba.
 

Principales Cuidados
Si el embrague tiene pocos kilómetros (64.000 o menos), el deslizamiento puede ser causado por: contaminación del aceite o una junta mal ajustada del embrague. Si tiene muchos kilómetros (96.000 o más), la causa es desgaste hacia afuera y necesita ser sustituido.

Para eliminar la contaminación del aceite como causa posible del resbalamiento del embrague, revisa la parte posterior del motor y la caja del volante para ver si hay fugas. Si hay algún derrame de aceite, esto significa que el sello principal trasero tiene un escape. Otras causas serían juntas de la cubierta del múltiple y de la válvula en la parte posterior del motor gastadas o que la transmisión penetró por el sello del eje.

 

Si hay un escape de aceite, no debes cambiar el embrague hasta que no lo hayas reparado la fuga. Una vez que las juntas del embrague han sido contaminadas por el aceite, no hay manera de limpiarlas. Sustituir el disco del embrague es la única manera de restablecer el funcionamiento apropiado de éste. Si no hay un escape de aceite, revisa que las juntas estén bien ajustadas.

El desgaste normal reduce el espesor de los revestimientos en el disco del embrague, que alternadamente reduce la fuerza que aplica la placa de presión para retraer el disco contra la rueda volante. La solución a esta situación es sustituir el disco del embrague. Incluso así, el embrague y la rueda volante deben ser examinados cuidadosamente cuando se cambian las piezas. Si se desgasta o se daña la placa de presión, habrá que sustituirla también.

La mayoría de los expertos recomiendan rectificar la rueda volante para restablecer la superficie de la fricción. Si la rueda presenta, daños como: decoloración, grietas o cualquier otra irregularidad, es necesario sustituirla.

En términos prácticos el cambio de embrague es algo bastante sencillo, siempre y cuando se cuenten con las herramientas necesarias y con algunos conocimientos básicos de mecánica automotriz. Ahora bien, siempre es bueno conocer la forma correcta de esta operación... para poder estar seguros que el trabajo se está haciendo de buena manera en un taller mecánico.
La próxima semana te indicaremos cómo se realiza el cambio de embrague.