CORROSIÓN, METALES Y REFRIGERANTE (primera parte)
Se entiende por corrosión la interacción de un metal con el medio que lo rodea, produciendo el consiguiente deterioro en sus propiedades tanto físicas como químicas. Las características fundamentales de este fenómeno es que sólo ocurre en presencia de un electrolito, ocasionando sus efectos en regiones plenamente identificadas, llamadas anódicas y catódicas: Una reacción de oxidación es una reacción anódica, en donde los electrones son liberados dirigiéndose a las regiones catódicas. En la región anódica se producirá la disolución del metal (corrosión) y en la región catódica la inmunidad del metal.
 

El concepto de corrosión se presenta recurrentemente en los sistemas de refrigeración de los automóviles, ya que las altas temperaturas y el agua son factores que facilitan este proceso tan dañino para la vida del motor.

Hay 2 modos diferentes por los que la corrosión puede hacer fallar el sistema de refrigeración. El primero es la disolución del metal con una consiguiente falla mecánica. Esto conduce a perdidas u otros problemas con el flujo de los líquidos. El segundo es la formación progresiva de sedimentos que obstruyen el paso del refrigerante. Esto produce una deficiente transferencia de calor, que a su vez provocará mayor sedimentación y una menor refrigeración hasta llegar a un punto crítico.

 

El primero de estos tipos de falla ocurre mas frecuentemente en los radiadores y las bombas de agua. En los radiadores la perforación no es tan común porque los sedimentos que se despiden generalmente tapan los agujeros que se crean. En las bombas de agua, la corrosión causa la reducción de flujo de liquido, perdidas cerca de la bomba misma y en casos extremos, la fractura de la bomba.

 
El segundo tipo de falla ocurre comúnmente cuando una sal de metales se disuelve en la parte caliente del sistema y se precipita en la mas fría, usualmente el radiador. Alternativamente, algunos metales en el radiador pueden formar una barrera dura e insoluble que bloquea a los tubos o mangueras.

En este sentido es importante conocer el flujo de energía del motor, así como también los tipos de metales que componen las piezas con mayor riesgo de ser atacadas por la corrosión. De esta forma estaremos preparados para prevenir cualquier situación que pueda comprometer las piezas vitales de nuestro vehículo.
 

Metales
Existen diversos tipos de metales presentes en los sistemas de refrigeración de los distintos fabricantes de automóviles. Los mas comunes son acero, hierro, cobre, bronce, aluminio y soldadura de estaño.

El potencial corrosivo de los metales depende de diversos factores. Los 2 más importantes son el potencial como electrodo (que indica la tendencia del metal a oxidarse) y la dureza y estabilidad de la capa protectora de la superficie (en este caso, el refrigerante).

 
Tomando en consideración estos factores, los especialistas han determinado lo siguiente:
Los metales mas fáciles de corroer en un motor son el aluminio y el estaño.
El acero y el hierro tienen una tasa baja de corrosión en los motores de los automóviles.
El Cobre y bronce tienen una tasa de corrosión mas alta que el hierro y el acero. Como los metales ferrosos, la corrosión del cobre y el bronce se controla fácilmente con el uso de inhibidores.
 

El problema del aluminio
La corrosión de este metal es algo bastante complicado para el correcto funcionamiento del automóvil. Basado en su potencial como electrodo, es el metal mas afectado por la corrosión en un motor. Sólo el Magnesio, sodio y potasio tienen un potencial mas grande de oxidación.

Si un motor de aluminio no se desintegra es únicamente porque los óxidos de aluminio tienden a formar una película estable en su superficie. Sin embargo este metal es sensible a un proceso, llamado erosión / corrosión, donde un fluido que corre rápidamente puede remover la capa de protección de óxido.
La erosión puede controlarse limitando el flujo de refrigerante a 3 metros por segundo, cosa bastante factible de lograr, excepto en la bomba de agua.

Por esta razón se dice que el componente mas vulnerable en muchos motores es la bomba de agua. Las bombas de agua y sus armaduras son susceptibles la corrosión causada por la erosión / corrosión.

Como podemos ver, el tema de la corrosión es bastante complejo y requiere de especial atención, ya que no es posible de revertir. La única solución consiste en prevenir este dañino proceso a través de elementos y fluidos que mantengan al motor y todos sus componentes metálicos libres de los solubles que producen la corrosión, para generar así un ambiente propicio para el correcto funcionamiento de las piezas claves... sobre todo de la bomba de agua y el radiador.

La próxima semana te daremos algunos datos para reducir la posibilidad de corrosión dependiendo del tipo de metal y te daremos una exhaustiva “guía del refrigerante”.