LIMPIEZA DEL VEHÍCULO: LAVADO Y SECADO
El invierno comienza su retirada y de esta forma el barro, agua y suciedad dan paso al sol radiante... que deja ver todos detalles de tu auto. Por ello es vital tener siempre limpio nuestro vehículo; ya que además de los factores estéticos, es importante proteger la pintura de los rayos UV, polvo y excesivo calor.

El lavado es el proceso de quitar la película de suciedad que se encuentra en las superficies de la pintura del vehículo. Un buen shampoo para el lavado proporciona lubricación para evitar rasguños y los acondicionadores son los encargados de mantener brillo.
 
Por años la mayoría de los fabricantes de automóviles recomendaron usar solamente agua pura para lavar la carrocería. Sin embargo, hoy en día existen productos diseñados especialmente para el cuidado y protección del vehículo. Por ello, cualquier producto de calidad es recomendable.

Aquí presentamos algunas recomendaciones para hacer el lavado más fácil:
 
1
Lava los primero neumáticos.
 
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Asegúrate de que su automóvil esté fresco y procura trabajar en la sombra si es posible, ya que una superficie caliente hace que el agua del lavado y enjuague se evapore muy rápido, aumentando la probabilidad de dejar manchas. Una buena opción es estacionar en una pendiente leve. Esto permite que el agua escurra mejor. Moja el vehículo con una presión media del agua para quitar arena floja y suciedad superficial.
   
3
Utiliza un shampoo formulado específicamente para el uso automotor. Busca un shampoo que contenga acondicionadores superficiales y aceites naturales. Estos aceites actúan como lubricante, lo que permite que la arena y los elementos abrasivos se deslicen en el agua del enjuague sin rasguñar la superficie. Sigue las direcciones del fabricante del shampoo para lograr la mezcla apropiada.
   
4
Es recomendable utilizar un paño de algodón. Una tela 100% algodón es excelente porque aguanta porciones de agua jabonosa y se adapta a la pintura.
   
5
Enjuaga varias veces. El enjuague frecuente es importante si se utiliza una solución que contiene aceites naturales. Estos aceites amortiguan la pintura y minimizan la abrasión.
   
6
Vidrios perfectamente limpios se consiguen usando un paño blando y un producto apropiado para esta finalidad. El vidrio trasero térmico debe ser limpiado de la misma forma, cuidando de no dañar la resistencia eléctrica. Evita aplicar adhesivos de mala calidad, ya que con el sol estos tienden a derretirse y el pegamento mancha los cristales.
   
7
Las partes de plástico externas deben ser limpiadas de la misma manera que el resto de la carrocería. Si un lavado simple no surte efecto, usa un producto apropiado para limpiar plásticos, siguiendo rigurosamente las instrucciones del fabricante. No apliques cera o pulidores de pintura.
 
Datos para el secado
El vehículo debe ser enjuagado y liberado de la suciedad, la grasa y aceite visible. Para secar, usa un trapo limpio y extiéndelo para abarcar la mayor superficie posible. Comienza por la parte superior, siguiendo hacia abajo, deslizando el trapo a través de la superficie en línea recta y de manera uniforme.
 
Debes tener especial cuidado las regiones menos expuestas, como la parte inferior de las puertas, del capot y de la tapa trasera. Revisa en la parte inferior de las puertas si los agujeros de drenaje de agua están limpios. La retención de agua dentro de las puertas puede causar oxidación.

No guardes el vehículo en un garaje cerrado luego del lavado; déjalo al aire libre para que se seque completamente.

Es aconsejable usar periódicamente cera protectora (idealmente con teflón) que mantiene el brillo de la pintura.