TÉCNICAS PARA AHORRAR COMBUSTIBLE (PRIMERA PARTE)
Un porcentaje considerable de muchos presupuestos familiares está destinado a la compra de combustible. Ir a dejar a los niños al colegio, llegar a la oficina, lugar de trabajo retirado, vivir a las afueras de la ciudad, viajes de fin de semana y vacaciones, son algunas de las actividades y factores que requieren el uso del automóvil... y por lo tanto el uso de los combustibles derivados del petróleo para hacerlos funcionar.

Y por si esto fuera poco, observamos semana a semana los constantes cambios en el valor del petróleo, que generalmente tienden a la alza. Esto, además de provocar la molestia en los usuarios de los vehículos, tiende a desbarajustar el presupuesto mes a mes.
 

Por ello es importante que consideremos todas las variables que nos pueden servir para reducir el consumo de combustible, ya que por mínimas que parezcan, al sumarse, pueden marcar una diferencia ostensible, que determinará un ahorro muy superior a lo esperado.

Estas variables podrían dividirse en tres factores fundamentales:
• Seleccionar una buena Estación de Servicio (hasta un 20% de diferencia),
• Utilizar alguna tarjeta de descuento (hasta un 15% de descuento)
• Mejorar nuestros hábitos de conducción (hasta un 80% de diferencia de consumo en casos extremos)

 
El valor de los combustibles y las estaciones de servicio  

Chile es un importador neto de crudo, por lo tanto los precios de los combustibles están sujetos a las variaciones de los mercados internacionales. Esto los hace ser fluctuantes y, a veces, inestables. Sobre todo por los conflictos bélicos existentes en Medio Oriente.

El gobierno tiene un fondo de estabilización de los precios del combustible, pero éste muchas veces (y por las variaciones que sufren los mercados internacionales) no puede “amortizar” la totalidad de las alzas, pasando esta diferencia a los usuarios.

La CNE (Comisión Nacional de Energía) es la encargada de calcular los precios de referencia, paridad, créditos o impuestos, del Fondo de Estabilización del Petróleo, FEPP, según lo establece la Ley 19. 030.

Para tal efecto, y con una política definida de máxima transparencia hacia el consumidor, la CNE hace entrega de manera semanal de las variaciones de los parámetros asociados a los cinco productos derivados del petróleo que pertenecen al FEPP: gasolina, kerosene, diesel, petróleo combustible y gas licuado.

Toda la información al respecto puede ser encontrada en la página www.cne.cl

 
Por todo lo expuesto anteriormente, las estaciones de servicio tienden a fijar un valor bastante similar entre ellas. Pero hay ciertos momentos en los cuales las diferencias se acrecentan y ciertamente hay algunas diferencias de precio según la ubicación geográfica de la Estación de Servicio.

Por lo tanto es importante escoger una buena estación de servicio. No sólo la que nos ofrezca unos pesos menos por litro, si no aquella que nos dé seguridad y se encuentre cercana al lugar por donde generalmente nos movemos. En este sentido es importante considerar:

No conviene ir a buscar una bencinera a una zona geográfica alejada a nuestra ruta usual de recorrido. La idea es encontrar la que ofrezca el menor precio dentro de nuestra ruta.

Utilizar siempre la misma Estación de Servicio y en la medida de lo posible, llenar el estanque cada vez que se carga bencina o petróleo. Esto ayuda a calcular de manera más precisa el consumo promedio y además nos permitirá, al momento de querer comparar nuestro “servicentro de siempre” con otro que nos parezca mejor, tener un marco de referencia seguro.

Utiliza una Estación de Servicio que te dé confianza. Verifica que los surtidores de combustible estén en buen estado y los marcadores funcionen correctamente. Exige que el “bombero” te muestre el marcador en cero y verifica que el monto total de tu compra aparezca en el correspondiente surtidor. En este sentido es bueno bajarse del automóvil cada vez que se va a cargar combustible.

Prefiere las bencineras que ofrecen el Autoservicio. De esta forma evitas cualquier problema derivado del manejo de los surtidores.


Tarjetas de crédito, ofertas y promociones

 
Desde hace algún tiempo – y para beneficio de los usuarios – el mercado ha adoptado ciertas estrategias de marketing que utilizan descuentos y premios ligados al precio de los combustibles. Esto, utilizado de manera inteligente, puede reportarnos un buen descuento en nuestro presupuesto final destinado a las gasolinas.

La oferta más atractiva del momento está dada por el uso de tarjetas de crédito en la compra de combustible, con un descuento bastante consistente en la cuenta mensual de la tarjeta.

Para que este descuento sea efectivo y “tangible” conviene pagar sin cuotas (o en cuotas sin interés) y además no sobrecargar el uso de estas tarjetas a todas las compras de combustible, a menos que se utilice una tarjeta específica para este fin… y de esta forma tener un control más acucioso de los gastos mensuales.

En caso de no contar con una tarjeta exclusiva para la compra de combustible, recomendamos combinar el uso de la tarjeta de crédito con alguna tarjeta de casas comerciales, que si bien no ofrecen descuento, en su mayoría entregan puntaje para canjear premios o productos en la correspondiente multitienda, lo que puede resultar bastante atractivo si eres un usuario frecuente de estas casas comerciales.

El otro dato importante es aprovechar las buenas ofertas que puedan presentarse en el mercado, siempre que no se contrapongan a lo expuesto en el punto referente a las Estaciones de Servicio.

Por último es importante llevar un orden en los gastos y consumo promedio de combustible, para tener una referencia clara del gasto y el consiguiente ahorro. De esta forma sabrás si vale la pena utilizar una determinada promoción y podrás tomar las acciones pertinentes para maximizar el ahorro de combustible.


La próxima semana abordaremos el factor más decisivo en cuanto a ahorro de combustible se refiere: Los hábitos de conducción. No te pierdas los datos que tenemos para ti.