VADEOS: CRUZANDO POR EL AGUA
Ciertamente la palabra "todo terreno" indica que un 4x4 está preparado para atravesar cualquier tipo de superficie. Pero atención! Porque cuando se trata de agua, es preciso tomar una serie de precauciones para evitar serios daños en el motor de nuestros vehículos.

Cualquiera que sea el tipo de vadeo es necesario entrar muy suavemente en el agua para evitar el choque térmico. A continuación hay que avanzar lentamente, teniendo cuidado de no adelantar la ola que se forma delante del vehículo y evitar que esta pase por encima del capó.
 

La ola que se forma crea detrás de ella una depresión donde el nivel de agua es inferior al original del cauce. Por esta razón contamos con unos cinco a diez centímetros extra, que en estas circunstancias son muy preciados.

La progresión debe hacerse con regularidad, procurando pasar con extrema suavidad los obstáculos que pudieran esconderse debajo del agua y manteniendo siempre un poco de aceleración, pues por si solo el ralentí no se mantendrá.

 
Antes de atravesar un vadeo, es imprescindible verificar que el nivel de agua no llegue a la altura del filtro de aire. Si llegara a producirse una entrada de agua en el motor a través de la toma de aire, se corre el riesgo de romperlo: Dado que el agua no se puede comprimir, los cilindros se bloquearían violentamente.

Vadeos poco profundos (hasta 30 cm)
Los vadeos poco profundos no debieran presentar mayores problemas. En estos casos sólo debemos asegurarnos que exista una profundidad más o menos pareja en toda la zona y que el terreno no sea demasiado fangoso. Por esta razón, siempre se debe verificar una zona de vadeo antes de pasar por ella ya sea a pie, con una pértiga o un palo suficientemente largo. Evidentemente que en zonas muy extensas esto no será posible. Calcula los riesgos; y si de todas formas te animas a pasar... Nunca lo hagas en solitario. Siempre tiene que haber un vehículo más grande que el tuyo y con un poderoso winche afuera del vadeo, listo para cualquier tipo de rescate.

Una buena medida es cruzar el vadeo enganchado a un vehículo que esté en alguno de los dos lados del terreno firme y seco. De esta forma aseguramos que ante cualquier hoyo o terreno difícil, contaremos con ayuda inmediata.

Vadeos más profundos (más de 30 cm)
Los vadeos más profundos, con más de 30 cm y un máximo que dependerá de la altura de tu vehículo y equipamiento para este tipo de superficies, hay que abordarlos con mucha mayor precaución.

La mecánica del vehículo va a quedar parcialmente sumergida, de modo que el choque térmico que puede trizar o deformar el carter. Los gases de escape pueden contraerse produciendo una aspiración por una junta, que están previstas para evitar la salida de fluidos, pero no para impedir su entrada.

El escape bajo el agua se coloca en sobre-presión lo que dificulta o impide el ralentí, y está listo para aspirar agua si el motor se detiene. El ventilador, al tocar el agua produce salpicaduras de agua sobre el encendido y sobre el filtro del aire lo que puede producir entrada de agua en la admisión. Puede producirse entrada de agua en el habitáculo, en los rodamientos, en los diferenciales y otras juntas.

En este tipo de vadeos es aconsejable desmontar la correa del ventilador para evitar que esto ocurra espontáneamente, al frenarse las aspas con el agua.

Es aconsejable pasar por vadeos profundos sólo cuando se cuenta con el equipamiento y la altura necesaria. En este sentido los tubos de escape en altura, también conocidos como Snorkel, son de gran utilidad. También hay elementos repelentes al agua, que pueden ser pulverizados en las zonas de mayor riesgo. Además existen empaquetaduras y sellados especiales para vehículos todoterreno.

Otras recomendaciones
Si cruzamos una zona de agua con corriente, será preciso atravesar el cauce dirigiéndonos levemente en contra de ella. De esta forma, ante cualquier deslizamiento (cosa muy probable), acabaremos justo frente al lugar en donde queríamos salir... y no 5 o 10 metros más abajo.

Si el motor se detiene en mitad del vadeo y se niega a arrancar, no insistas... será mucho peor. Lo único que queda por hacer será dejar que te remolquen y resignarse: El trabajo que resta por hacer es largo y tortuoso: Hay que sacar toda el agua y humedad de las bujías, los inyectores o bujías de precalentamiento, y hacer girar el motor de arranque unas cuantas veces para que salga todo el agua antes de volver a montarlo todo de nuevo.

Luego de cruzar un vadeo por ningún motivo apagues el motor. Déjalo encendido, abre el capó y comprueba que todo está en orden. Hay que procurar que los frenos queden bien secos. Para ello, habrá que esperar un poco y andar unos metros bombeando el pedal.