TREPADAS: ALCANZANDO LA CIMA
Cuando nos enfrentamos a una pendiente en subida, más conocida como "trepada", a veces no podemos creer que nuestros vehículos serán capaces de llegar hasta arriba... pero luego nos damos cuenta que con un poco de técnica y mucha decisión, es posible subir y pasar momentos muy intensos.

Antes que nada es importante conocer lo que hay en la cima. Para ellos es fundamental hacer un reconocimiento a pie y formarnos una idea de la mejor ruta para enfrentar la trepada... y no encontrarnos con peligrosas sorpresas como un barranco o rocas que impedirán nuestro paso.
 

Cómo subir
Una vez evaluadas las condiciones del terreno y de la cima, debemos tener claro que necesitamos una combinación precisa de potencia, velocidad y tracción. Que estarán dadas por las características del terreno, ya que si éste se nos presenta muy escarpado, con hoyos y algunas rocas, será necesario subir con la doble tracción en Low y en segunda velocidad.


Si el terreno es más parejo, podremos llegar con algo de vuelo y por lo tanto será posible hacer la subida con la doble tracción en High; Y dependiendo de la inclinación, mantener fija la tercera velocidad.

 
Pero lo que se debe tener siempre en cuenta en una trepada, sea cual sea el tipo de terreno, es lo siguiente:

Utilizar siempre la doble tracción.
 
No utilizar los bloqueos de diferencial. Sobre todo los delanteros, para asegurar una mejor maniobrabilidad.
 
Siempre enfrentar la trepada de frente. No es recomendable subirla en diagonal o hacer algunas maniobras laterales, ya que podríamos sufrir un volcamiento
 
Mantener un ritmo y potencia constante. Para ello siempre es mejor subir en un cambio que esté algo exigido. Por lo general se utiliza la segunda velocidad para terrenos escarpados y la tercera para subidas más parejas
 
No pisar el embriague ni cambiar de velocidad. En las trepadas lo fundamental es mantenerse siempre con tracción.
 
Si el motor pierde potencia, lo más recomendable es acelerar y buscar una leve diagonal en el terreno, para encontrar menos resistencia y recuperar las revoluciones perdidas
 
Si las ruedas patinan mucho, habrá que desacelerar levemente hasta encontrar el punto de avance

Si no alcanzamos a llegar
En caso de no poder avanzar más, sólo nos queda resignarnos y desistir. Aquí es muy importante saber qué hacer, ya que nos encontramos en una situación bastante incómoda y que podría resultar peligrosa si no se toman las precauciones del caso:

Cuando veamos que el vehículo no puede más, dejar que el motor se pare con el cambio puesto. Así quedamos absolutamente enganchados y bien adheridos al terreno.
 
Nunca poner el freno de mano. Recuerda que la mayor presión se encuentra sobre las ruedas traseras y el freno de mano actúa sobre estas dos ruedas, lo que podría significar un serio peligro. Además, por la gran presión que hay en el eje trasero, será casi imposible sacar el freno de mano.
 
Mantener presionado el pedal de freno
   

La mecánica del vehículo va a quedar parcialmente sumergida, de modo que el choque térmico que puede trizar o deformar el carter. Los gases de escape pueden contraerse produciendo una aspiración por una junta, que están previstas para evitar la salida de fluidos, pero no para impedir su entrada.

Cómo bajar
Ahora habrá que hacer el mismo recorrido... pero marcha atrás. Para ello debes realizar los siguientes pasos:

Con el freno presionado, poner marcha atrás (este es el único momento en que se presiona el embrague).
 
Asegurarse que las ruedas delanteras estén alineadas a las traseras.
 
Soltar levemente el freno y dar arranque al motor con la marcha atrás puesta.
 
Evitar doblar bruscamente. Esto podría significar un volcamiento instantáneo.
 
Mantener el eje trasero siempre de frente a la bajada.